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Financiamiento

Fideicomiso inmobiliario en Bolivia: qué es y cuándo tiene sentido en un proyecto

Por el equipo de DevOS · Actualizado el · 9 min de lectura

Respuesta corta

Un fideicomiso inmobiliario puede tener sentido cuando conviene separar el terreno o el dinero de los compradores del patrimonio del desarrollador y destinarlos solo al proyecto. En Bolivia la figura está en el Código de Comercio. Si conviene a su proyecto, y cómo armarlo, debe decidirlo con un abogado.

En esta página
  1. La respuesta corta
  2. Qué es un fideicomiso
  3. Fideicomiso y preventa
  4. Lo que mira el banco
  5. Cuándo conviene consultar a un abogado
  6. Un ejemplo ilustrativo
  7. Cómo lo revisamos en DevOS

Este artículo describe la figura en términos generales, con información pública consultada en octubre de 2026. No es asesoramiento legal ni tributario y puede no reflejar cambios normativos posteriores. Antes de usar un fideicomiso en su proyecto, consulte a un abogado.

La respuesta corta

Un fideicomiso inmobiliario puede tener sentido cuando el proyecto necesita que el terreno o el dinero queden separados del patrimonio del desarrollador y destinados a un solo fin: construir y entregar el edificio. Esa separación puede dar confianza a compradores, socios y entidades financieras. A cambio, añade costos, trámites y reglas que hay que cumplir.

En Bolivia la figura existe en el Código de Comercio desde 1977. Pero que exista no quiere decir que convenga a cualquier proyecto. Si tiene sentido en el suyo, y cómo se arma, es una pregunta para su abogado. Lo que sí podemos explicar es cómo funciona en general y qué efecto tiene en la caja.

Qué es un fideicomiso

Un fideicomiso es un contrato por el que una persona entrega bienes a otra para que los administre con un fin determinado.

Hay tres papeles:

  • Fideicomitente: quien entrega los bienes. En un proyecto inmobiliario suele ser el desarrollador, el dueño del terreno o ambos.
  • Fiduciario: quien recibe los bienes y los administra según el contrato.
  • Beneficiario: quien recibe el provecho. Puede ser el mismo fideicomitente o un tercero, como los compradores o un acreedor.

Qué dice la ley boliviana

El fideicomiso está regulado en el Código de Comercio, aprobado por el Decreto Ley 14379, de 25 de febrero de 1977.

  • Artículo 1409. Define el fideicomiso como la operación por la que el fideicomitente transmite uno o más bienes a un banco, que actúa como fiduciario, para una finalidad determinada en provecho de aquel o de un tercero, el beneficiario. Así lo reproduce el portal especializado Bolivia Impuestos (publicación de 26 de junio de 2020, consultada en octubre de 2026).
  • Artículo 1410. Se refiere a que esos bienes forman un patrimonio autónomo, afectado a los fines del contrato. Así lo invoca, por ejemplo, el Decreto Supremo 29173, de 20 de junio de 2007, y lo recoge un análisis presentado en las XV Jornadas Bolivianas de Derecho Tributario, publicado por Bolivia Impuestos el 25 de octubre de 2023.

Estas referencias se citan a título informativo y a partir de fuentes públicas secundarias. El texto vigente de cada artículo debe consultarse en la Gaceta Oficial de Bolivia o con su abogado.

La idea general es que esos bienes no se mezclen con los demás negocios de las partes. Hasta dónde llega esa protección, y frente a quién, es algo que debe explicarle su abogado para su caso.

Dos precisiones importantes

Quién puede ser fiduciario. El texto del Código habla de un banco. Las entidades financieras están supervisadas por la Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (ASFI), en el marco de la Ley 393 de Servicios Financieros, de 21 de agosto de 2013. La ASFI tiene además un Reglamento de Fideicomiso dentro de su Recopilación de Normas para Servicios Financieros, que ha modificado varias veces: sus boletines normativos registran cambios en 2012, 2017 y agosto de 2018. La versión vigente se publica en la web de la ASFI. Qué entidades pueden actuar hoy como fiduciarias en un proyecto como el suyo es una consulta para su abogado y para la propia entidad.

El tratamiento tributario. La ponencia de 2023 citada arriba sostiene que la legislación boliviana todavía no da a los fideicomisos un tratamiento tributario claro y neutral. Antes de decidir, pida a un abogado tributarista o a su contador que le explique cómo tributan, en su caso, la transferencia del terreno, la venta de cada departamento y la utilidad.

Formas que suelen mencionarse en proyectos inmobiliarios

En la región se habla de varias modalidades. Los nombres cambian de un país a otro y lo que vale es lo que diga cada contrato, pero la idea general de cada una es esta:

  • Fideicomiso de administración. El fiduciario recibe el terreno y el dinero del proyecto y paga los gastos según reglas fijadas de antemano. Busca orden y control de la caja.
  • Fideicomiso de garantía. Los bienes quedan en el fideicomiso para respaldar una deuda, por ejemplo un crédito. Si el deudor no paga, el contrato dice qué se hace con ellos.
  • Fideicomiso con aporte de terreno. El dueño del terreno lo aporta y recibe a cambio departamentos o una parte del resultado. Busca darle seguridad de que su aporte se respeta.

Un mismo contrato puede combinar varias de estas funciones. Cuantas más funciones mezcla, más importante es que las cláusulas no se contradigan entre sí ni con las del crédito para construcción. En Bolivia, qué modalidades admite la normativa y con qué requisitos es algo que debe confirmarle su abogado.

Fideicomiso y preventa

En varios países de la región el fideicomiso está muy ligado a la venta sobre planos. En Colombia, por ejemplo, es frecuente que los pagos de los compradores se hagan a la cuenta de un encargo fiduciario y no directamente al constructor. En Argentina y Uruguay existe el llamado "fideicomiso al costo" para la venta en pozo.

En Bolivia la preventa de departamentos funciona sobre todo con contratos entre comprador y desarrollador. No hemos encontrado fuentes públicas que indiquen que el fideicomiso sea una práctica extendida en la preventa de Santa Cruz. Eso no impide usarlo; solo significa que conviene armarlo con cuidado y explicarlo bien a compradores y bancos.

La lógica general, aplicada a una preventa, sería esta:

  1. El terreno y, a veces, las cuotas iniciales y las cuotas de los compradores entran al fideicomiso.
  2. El fiduciario solo libera dinero para pagar la obra y los costos previstos en el contrato, a menudo contra certificados de avance.
  3. Al terminar, se transfieren los departamentos a los compradores y el saldo va al desarrollador o a quien diga el contrato.

Lo que puede aportar:

  • Confianza al comprador, que sabe que su dinero tiene un destino limitado.
  • Orden en la caja, porque cada pago pasa por un control.
  • Separación del riesgo respecto de otros negocios del desarrollador.

Lo que cuesta:

  • Comisiones del fiduciario y gastos legales y notariales.
  • Menos flexibilidad. El desarrollador ya no dispone libremente de la cuota inicial. Esto afecta directamente al flujo de caja y puede aumentar el capital propio que necesita en los primeros meses.
  • Más tiempo para armar el contrato y para cada liberación de fondos.
  • Posibles efectos tributarios que hay que estudiar antes.

Lo que mira el banco

Si el proyecto también busca un crédito para construcción, el fideicomiso cambia la conversación con la entidad financiera. No necesariamente para mejor ni para peor: depende de cómo esté armado.

Preguntas que una entidad suele hacerse:

  • ¿De quién es el terreno ahora? Si está en un fideicomiso, el banco necesita saber si puede tomarlo en garantía y con qué prioridad frente a los compradores.
  • ¿Quién decide sobre la caja? Si los cobros de los compradores van al fideicomiso, el banco querrá saber cómo se usan para pagar la obra y, en su caso, el crédito.
  • ¿Qué pasa si el proyecto se detiene? El contrato debe decir qué ocurre con el terreno, con la obra y con el dinero si el desarrollador no cumple. Para el banco y para los compradores suele ser una de las cláusulas más importantes.
  • ¿Quién es el fiduciario? Es habitual que la entidad quiera saber si el fiduciario está supervisado por la ASFI y qué experiencia tiene. A veces el fiduciario es el mismo banco que da el crédito, lo que puede simplificar o complicar la estructura, según el caso.
  • ¿Cuánto cuesta? Las comisiones y gastos del fideicomiso son costos del proyecto y deben aparecer en el presupuesto y en el flujo de caja.

Un fideicomiso bien armado puede ayudar a que la entidad entienda cómo se protege el dinero. Uno mal armado, con cláusulas que chocan con las del crédito, puede retrasar la evaluación. Por eso conviene que su abogado revise los dos documentos juntos.

Cuándo conviene consultar a un abogado

Siempre, antes de firmar. Pero hay situaciones en las que la consulta es especialmente urgente:

  • Cuando el terreno lo aporta un tercero a cambio de departamentos y quiere una garantía de que se los entregarán.
  • Cuando hay varios socios o inversionistas y se busca separar el proyecto de sus otros negocios.
  • Cuando los compradores o un inversionista piden que su dinero quede protegido.
  • Cuando una entidad financiera sugiere o pide una estructura con fideicomiso.
  • Cuando se quiere vender en preventa antes de tener el crédito.

Preguntas para llevar a la consulta:

  1. ¿Qué entidades pueden actuar como fiduciarias en mi caso y cuánto cobran?
  2. ¿Cómo tributan la transferencia del terreno al fideicomiso y la venta de cada departamento?
  3. ¿Qué pasa con el dinero de los compradores si la obra se retrasa o se detiene?
  4. ¿Cómo convive el fideicomiso con la hipoteca o garantía que pida el banco?
  5. ¿Qué inscripciones hacen falta en Derechos Reales y en qué plazos?
  6. ¿Qué alternativas hay, sin fideicomiso, para dar la misma tranquilidad?

Lleve también un borrador de su flujo de caja. El abogado le dirá qué es posible; el flujo de caja le ayudará a ver qué efecto tiene en su proyecto.

Un ejemplo ilustrativo

Cifras redondas inventadas para explicar la lógica. No describen ningún caso real ni el criterio de ninguna entidad.

Un desarrollador prepara un edificio de 40 departamentos con un costo total de 4.000.000 USD. Prevé cobrar en preventa unos 800.000 USD de cuotas iniciales durante el primer año.

Sin fideicomiso, puede usar ese dinero para pagar la obra cuando lo necesite, dentro de lo que digan sus contratos con los compradores.

Con un fideicomiso que solo libera fondos contra avance de obra certificado, ese dinero llega más tarde a la obra. Supongamos que, por eso, en el peor mes necesita 200.000 USD más de capital propio que en el caso anterior. A eso se suman las comisiones del fiduciario, que también son costo del proyecto.

¿Vale la pena? Depende. Si el fideicomiso le permite vender más rápido, a compradores más seguros, o da más tranquilidad a la entidad financiera, puede compensar. Si no, puede ser solo un costo más. La comparación de los dos flujos de caja ayuda a decidir; las reglas generales, no.

Cómo lo revisamos en DevOS

En el diagnóstico de bancabilidad no armamos fideicomisos, no recomendamos fiduciarios ni damos consejo legal o tributario. Lo que sí hacemos es mostrarle cómo cambiarían su caja, su capital propio y sus indicadores con esa estructura y sin ella, para que la discuta con su abogado con números delante. Nuestro equipo revisa el análisis antes de entregárselo. La decisión legal es suya y de su abogado; la de financiar, de cada entidad.

Preguntas frecuentes

¿Qué es un fideicomiso inmobiliario en Bolivia?

En términos generales, es un contrato por el que el desarrollador o el dueño del terreno entrega bienes a un fiduciario para que los administre con un fin concreto, como construir y entregar un edificio. El Código de Comercio boliviano de 1977 regula la figura y se refiere a esos bienes como un patrimonio autónomo. Los detalles de su caso debe verlos con un abogado.

¿Un fideicomiso protege el dinero de los compradores en preventa?

Puede ayudar, porque los bienes del fideicomiso quedan separados del patrimonio del desarrollador y su uso está limitado por el contrato. Pero la protección real depende de cómo esté redactado: qué bienes entran, quién libera los fondos y qué pasa si la obra se detiene. Antes de firmar, conviene que un abogado lo revise.

¿Cuánto cuesta un fideicomiso inmobiliario?

Depende del fiduciario, del tamaño del proyecto y de los servicios que incluya el contrato. Hay comisiones de administración, gastos legales y notariales y, según el caso, efectos tributarios. Pida cotización a más de una entidad y sume esos costos al presupuesto y al flujo de caja del proyecto antes de decidir.

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